La psicoterapia ha sido siempre definida como una cruza entre arte y ciencia, en la cual el soporte de la formación teórica y los datos científicos proveen el sustento para que se despliegue la dimensión única y artesanal que hace a cada encuentro entre paciente y terapeuta.

Esta artesanía se juega fundamentalmente en el encuentro interpersonal que representa el acto clínico. Allí pesan tanto las características personales de cada uno de los actores (lo que se ha llamado “relación real”), los estilos personales de cada uno de ellos, así como los atravesamientos de cultura, clase, genero, edad, etc que aportan a la relación, tanto positiva como negativamente.

En las últimas décadas, la investigación en psicoterapia ha aportado evidencias que respaldan lo que en un principio fue una apreciación clínica e intuitiva. Hoy sabemos fehacientemente que el vínculo terapéutico da cuenta de los resultados más que ninguna otra variable, así como la cualidad del primer encuentro (o desencuentro) es el mejor predictor del curso del proceso terapéutico.

El vínculo terapéutico se construye, se sostiene, se debilita, vuelve a fortalecerse, se rompe….sus vicisitudes acompañan y sostienen el proceso. Por él pasan la relación real, la alianza terapéutica y los complejos entrelazados entre transferencia y contratransferencia.

Este curso pretende ser un acercamiento al tema, explorando tanto los desarrollos teóricos y académicos como las dimensiones de subjetividad, implicación y dinámica de este pilar fundamental de la psicoterapia que es necesario comprender y gestionar como parte esencial de la intervención.