Las situaciones de crisis traumática jalonan la vida de las personas, las familias, los grupos, las comunidades y las instituciones. En muchas de ellas se encuentran involucrados niños de diferentes edades, desde la más temprana infancia hasta el fin de la edad escolar y el inicio de la pubertad.

Divorcios, migraciones, desempleo, violencia familiar, abuso sexual propio o de otro niño de la familia, patologías psiquiátricas de los padres, fracaso escolar bullying, abandono o muerte parental, institucionalización, enfermedad aguda del niño o sus referentes afectivos son algunas de las múltiples situaciones de vida de los niños y niñas que, de no ser bien manejadas y resueltas, determinan muchas veces el resto de su curso de vida.

En la infancia, tanto el potencial de desarrollo como la neuroplasticidad constituyen aliados invalorables para la resolución de las situaciones de crisis. Por otro lado, la conjunción de las crisis evolutivas y las crisis traumáticas puede complicar la resolución de ambas y constituirse en un nudo irresoluble qu determine la instalación de la patología o la vulnerabilidad crónicas.

Por otra parte, solo un pequeño porcentaje de niños presenta una psicopatología instalada, siendo que la mayor parte de las intervenciones psicosociales requeridas tanto a nivel institucional y comunitario como de la consulta particular se plantean en torno a situaciones de crisis centradas en el niño mismo (como puede ser la irrupción de una situación de enfermedad o abuso) o su entorno inmediato (como un divorcio o la enfermedad/muerte de un miembro cercano de la familia).

Si bien toda Intervención en Crisis implica una comprensión y un abordaje situacionales que incluyen, obviamente, dar una atención prioritaria a los niños involucrados o afectados, el trabajo directo con ellos implica requisitos técnicos que transforman a la intervención en crisis con niño/as en un área específica de desarrollo profesional que requiere conocimientos básicos previos sobre Psicología Evolutiva, entrevista de juego y psicopatología del niño, así como de los abordajes focalizados.

El curso de Intervención en Crisis con Niños se despliega a lo largo de un año lectivo y tiene como requisito cursar o haber cursado el curso general de Intervención en Crisis.

Las crisis en torno a problemas agudos de salud, así como situaciones críticas en el ámbito familiar (separación, detección o denuncia de situaciones de abuso, episodios graves o rupturas familiares en relación a situaciones de violencia y maltrato, etc) constituyen eventos que conmocionan tanto la cotidianeidad como el hábitat del niño y su percepción de si y sus referentes afectivos, constituyéndose en potenciales fuentes de psicopatología o vulnerabilidad posterior.

Todas las temáticas incluyen una reflexión desde los aspectos éticos, de los derechos del niño, de la implicación y la contratransferencia que marcan el trabajo de los técnicos y operadores.

El curso está dirigido a estudiantes avanzados, técnicos, operadores y profesionales de las ciencias de la salud, la educación y las ciencias sociales que documenten experiencia de trabajo y/o formación en aspectos básicos del trabajo con niños (Psicología evolutiva, entrevista de juego, entrevista domiciliaria, taller, etc.)